POR QUÉ AIRBUS USA EL “3” Y BOEING EL”7″

He querido compartir con vosotros esta curiosidad.

Seguro que alguna vez os habréis preguntado por qué Airbus utiliza el «3»  y Boeing el «7» como primer número para bautizar los modelos de sus aviones. O no os lo habéis preguntado nunca,  pero os gustaría saber el por qué. Pues es ésta la explicación.

En el caso de Airbus,  hay que remontarse hasta finales de los años sesenta, al nacimiento de Airbus.

Hacia 1967 surgió un nuevo proyecto, el que iba a convertirse en el primer avión construido conjuntamente entre Francia, Inglaterra y Alemania. Varias empresas europeas (Aéroespatiale y Deutsche Airbus, entre otras) trabajarían en el proyecto, pero no sería hasta diciembre de 1970 cuando se constituyó oficialmente el consorcio Airbus Industrie. El nombre que se otorgó al proyecto fue A300, ya que se buscaba construir un avión capaz de transportar a 300 personas a un coste razonable.

Un A300 de Afriqiyah Airways

Un A300 de Afriqiyah Airways

Sin embargo, pronto surgieron dudas sobre la viabilidad del proyecto por el elevado coste económico. Finalmente, para poder salir adelante, tuvo que modificarse el diseño original, pasando de 300 a 250 pasajeros, con lo que se renombró el proyecto por A300B. Esta modificación hizo posible que el avión se equipase con dos motores Rolls-Royce RB207, ya existentes en aquel momento, evitando tener que diseñar unos nuevos propulsores que disparasen el coste del proyecto.

El avión entró en servicio en 1974, y tuvo un gran éxito en todo el mundo: cinco años más tarde Airbus acumulaba un pedido de 256 unidades. El consorcio europeo se había consolidado como un gran constructor de aeronaves. Pese a que inicialmente se había denotado A300 por el número de pasajeros que iba a transportar, no se cambió el nombre del avión y se decidió que se mantendría la serie A3XX para todas las aeronaves comerciales de la aerolínea.

Así, en 1978 se puso en marcha el segundo proyecto de Airbus, el A310, una variante de menor alcance que el A300. Apenas tres años más tarde se lanzó el tercero de la serie, el A320. De ahí se pasó, en 1987, a los dos siguientes, el A330 y el A340, que se desarrollaron en paralelo. La sorpresa llegó hace unos años con el siguiente avión, el A380, saltándose así unos cuantos números. ¿La razón? Simplemente porque la estructura de fuselaje de doble puente (dos pisos) tiene forma de ocho, así que se decidió hacer una excepción. Por supuesto, el siguiente avión volvería a la tradición y se llamaría A350.

¿Cabe esperar un A360 o un A370 en el futuro? El tiempo lo dirá…

Y en cuanto a Boeing, es otra la historia.

Veréis, hasta la Segunda Guerra Mundial, Boeing era una compañía que llevaba ya unos cuantos años construyendo tanto aviones militares como civiles, aunque con la guerra prácticamente centraron todos sus recursos en la producción de bombarderos, según se dice, llegando a construir 350 unidades mensuales a comienzos de 1944.

Un B-29 Superfortress en vuelo.
Un B-29 Superfortress en vuelo.

Una vez acabado el conflicto, la compañía tuvo que reestructurarse para dejar de producir tantas aeronaves militares, abriéndose paso de nuevo a los transportes civiles y a otras áreas menos conocidas como los misiles y los cohetes. A partir de ahí, decidieron establecer una notación concreta para todos sus modelos, dependiendo del tipo y del uso que se le diera. Según se cuenta en internet, los productos Boeing se clasificaban en:

  • Serie 100 – Helicópteros
  • Serie 200 – Primeros aviones de antes de la guerra
  • Serie 300 – Aviones civiles posteriores a la Segunda Guerra Mundial
  • Serie 400 – Bombarderos
  • Serie 500 – Turbinas
  • Serie 600 – Misiles y cohetes
  • Serie 700 – Aviones comerciales a reacción
  • Serie 900 – Modelos experimentales

Tras la introducción de los motores a reacción en los aviones militares, pronto se vio la necesidad de hacer lo mismo con los aviones de línea, así que los grandes fabricantes se pusieron manos a la obra. Boeing diseñó el primer prototipo, conocido como Boeing 367-80 o simplemente “Dash 80“. Este nuevo avión supuso una revolución y marcó nuevos récords de velocidad y durabilidad estructural, asegurando así su éxito en el mundo de la aviación tanto comercial como militar.

B-707 de Air France en 1972.

B-707 de Air France en 1972.

Así pues, se comenzó la producción del que iba a ser el primer modelo de la serie de aviones a reacción de Boeing, el B-700. Sin embargo, el fabricante decidió cambiaren el último momento ese nombre por el de B-707. ¿La razón? Bueno, simplemente porque sonaba con más gancho que B-700. Parece mentira que todo se resuma en esa frase, pero a la vista salta que los de marketing no se equivocaron.

A partir de ahí, ya se sabe… B-727, B-737, B-747… Y así hemos llegado hasta el B-787, tan popular hoy en día. La única excepción se encuentra en el modelo B-720, que no sigue la pauta establecida. Aunque a decir verdad, este avión iba a llamarse en un comienzo Boeing 707-020, al tratarse de una variante del B-707. A mí la pregunta que me queda es… Cuando llegue el B-797, ¿qué harán los de Boeing con el nombre de sus futuros aviones?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.