Los buitres amenazan los vuelos en Bilbao

 

Un comité de expertos analiza medidas para evitar la presencia de grandes aves carroñeras en el aeródromo vizcaíno

«No nos hemos comido un buitre de chiripa». Este fue el mensaje lanzado este pasado miércoles a la torre de control del aeropuerto de Loiu (Bizkaia) por el piloto de un avión CRJ200 de Air Nostrum, con capacidad para 50 personas, mientras realizaba la maniobra de aproximación. No se produjo un impacto con el ave y el aterrizaje se realizó con normalidad, pero la tripulación vio en riesgo su seguridad y la del pasaje. Este ha sido el último percance provocado por estas grandes planeadoras en La Paloma, un ejemplar cada vez más presente en su dominio aéreo. Un comité de expertos, formado por especialistas en aviación, seguridad aérea, gestión de fauna y ornitólogos, analiza la problemática y trata de encontrar medidas eficaces contra un fenómeno que va en aumento: la colisión de buitres con aviones en el valle del Txorierri (tierra de pájaros, en euskera).

En el aeropuerto de Bilbao se contabilizaron 49.966 movimientos el año pasado. «Todos los años compramos 50.000 boletos de lotería para que nos toque una tragedia», afirma Iker Eguzkizaga, trabajador de operaciones y miembro del comité de empresa. En 2018 se dieron dos episodios mucho más graves que el de esta semana.

El avión afectado, con matrícula EC-KDT, está aún en reparación. / PEDRO URRESTI

En mayo, un Airbus 320 engulló un buitre y varias piezas de la turbina cayeron sobre unas casas adosadas de Zamudio. Tres meses después otro aparato boeing impactó a la altura de Getxo con otro buitre que hizo arder uno de los motores y obligó al piloto a activar el autoextintor y volver de urgencia a la pista. Ambos avisiones tuvieron que permanecer una semana parados hasta reparar los motores que quedaron «completamente destrozados», dice Eguzkizaga. «La presencia de aves que interfieren la aviación en Loiu, tanto en pista como en los despegues y aterrizajes, está aumentando y urge encontrar soluciones», afirma el senador de EH Bildu Jon Iñarritu, que ha interpelado en numerosas ocasiones al Gobierno sobre este asunto.

Los avistamientos de buitres en el área de Loiu alcanzan en alguna ocasión bandadas de 20 ejemplares. Aves que pueden llegar a tener una envergadura de 2,6 metros entre alas se cruzan cuando el avión está practicando las operaciones más críticas del vuelo, esto es, su salida o entrada en pista. Según datos facilitados por el Ministerio de Fomento, entre mayo de 2017 y mayo de 2018 hubo casi un centenar de avistamientos, con 355 ejemplares sobrevolando el aeródromo. En 2017 se divisaron 53 buitres (no hay datos completos de 2018), frente a los 42 de un año antes y 11 en 2015. En 2010, por ejemplo, no se registró ninguno.

Pedro Saura, secrertario de Estado de Infraestructuras, ha asegurado en el Senado que los dos episodios vividos el año pasado en Loiu fueron «incidentes de especial relevancia», aunque ninguno de estos obligó a activar el plan de emergencia.

«Los casos de impactos con buitres están aumentando y eso asusta bastante», afirma el piloto Fernando Gorostarzu. El Colegio Oficial de Pilotos de Aviación Civil (Copac) ya ha advertido del riesgo existente en este aeródromo. AENA defiende el sistema de gestión de riesgos asociados a la fauna existente en La Paloma, donde unos 30 halcones sobrevuelan tratan de ahuyentar a las aves que invaden las zonas de vuelo.

El grupo de trabajo está elaborando un «listado de actividades que pueden representar un foco de atracción para distintas aves», según ha confirmado el ministerio a los Ayuntamientos de la zona. La presencia en el entorno de vertederos incontrolados y de explotaciones ganaderas podría ser uno de los factores que explican la proliferación de las carroñeras.

Iñarritu ha planteado al Gobierno la posibilidad de instalar en Loiu radares que detectan estas aves, como han hecho los aeropuertos de Ámsterdam y Estambul y recomienda la Agencia Federal de Aviación norteamericana para evitar accidentes aéreos. El alcance espacial de estos instrumentos «es limitado», adolece de «falta de precisión en los objetivos» y sus resultados «son limitados», zanjó Saura en una respuesta parlamentaria.

Los consistorios del Txorierri (Derio, Larrabetzu, Lezama, Loiu, Sondika y Zamudio) claman para que se cuente con ellos para solventar un problema que afecta a 20.000 habitantes en conjunto, sobre todo ahora que, con la llegada de la primavera, puede subir la presencia de buitres.

Fuente: El Pais

Publicado el 6 may. 2018

Incidente en el aeropuerto de Bilbao. Un avión de vueling se disponía a aterrizar cuando el motor ha absorbido a un buitre que se cruzó en su camino. Los vecinos oyeron dos explosiones y vieron caer restos del animal y fragmentos de la turbina del aparato. Afortunadamente, todo ha quedado en un susto y el avión pudo tomar tierra con normalidad.

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