Irán lanza producción de caza Kowsar, primero de fabricación local

Impactos: 48

La República Islámica de Irán inauguró este sábado (3.11.2018) la línea de fabricación de su primer avión de combate de diseño y producción interna llamado “Kowsar”, un paso para renovar su Fuerza Aérea y desarrollar su capacidad defensiva. En la ceremonia de inauguración, el ministro iraní de Defensa, Amir Hatamí, aseguró que “pronto se producirá la cantidad necesaria de este tipo de aviones y se pondrá al servicio de la Fuerza Aérea”, según la televisión estatal.

Este caza es “un símbolo de la lucha contra la arrogancia global”, dijo, en clara referencia al enfrentamiento con Estados Unidos, para añadir que las sanciones económicas impuestas por Washington no influyen en el desarrollo de la aviación militar ni de las capacidades defensivas de Irán.

Este caza de cuarta generación ha sido diseñado para proporcionar apoyo logístico en operaciones en tierra, cuenta con una avanzada capacidad de maniobra y puede equiparse con varios proyectiles. Utiliza una red de datos militares digitales, un sistema informático de cálculos balísticos y sistemas de mapas móviles inteligentes.

Asimismo, está equipado con una pantalla de visualización superior o HUD, que cuenta con un sistema de radar avanzado que le permite detectar objetivos enemigos. “Kowsar” se produce en dos versiones, de una y de dos cabinas, esta segunda opción sirve también para el entrenamiento de pilotos.

La inauguración de esta línea de producción tiene lugar poco antes de la entrada en vigor el próximo lunes de la segunda ronda de las sanciones estadounidenses contra Irán.

EE.UU., “el perdedor”

En este marco, el líder supremo de Irán, Ali Jameneí, aseguró en esta misma jornada que Estados Unidos ha sido el “perdedor” en sus 40 años de enfrentamiento con la República Islámica y que en la actualidad “está perdiendo su poder”: “ese país comenzó el ataque pero no logró sus objetivos”, dijo el líder en un discurso recogido por su página web.

Según Jameneí, EEUU ha promovido sin éxito una “guerra militar y económica” con el objetivo de recuperar el dominio que tenía de Irán durante la época del sha, derrocado por la Revolución islámica de 1979.

Por su parte, Rusia criticó este sábado estas nuevas sanciones: “Condenamos el comportamiento destructivo de Estados Unidos”, aseguró el Ministerio de Exteriores en Moscú. Todos los esfuerzos por mantener el acuerdo nuclear con Irán son pisoteados, indica el comunicado, que añade: “Rechazamos todas las sanciones unilaterales que ignoran el Consejo de Seguridad de la ONU”.

La declaración considera problemático que además las sanciones afecten a socios de Irán. Si Estados Unidos quiere evitar que Irán fabrique una bomba atómica debería negociar con Teherán para conseguirlo en vez de imponer sanciones económicas, agrega.

Nuevas sanciones, sin pacto nuclear

El presidente estadounidense, Donald Trump, abandonó el acuerdo nuclear firmado en 2015 por su país y otras cinco potencias internacionales para limitar el programa atómico iraní. EE.UU. busca frenar el desarrollo de los programas armamentísticos de Teherán, principalmente sus misiles balísticos, pero las autoridades iraníes insisten en que tienen derecho a fortalecer su capacidad militar y que esta tiene un objetivo únicamente defensivo.

El lunes entran en vigor duras sanciones contra el país persa que afectarán a gran parte de su exportación petrolera. Alemania, Francia, Reino Unido, Rusia y China quieren mantener el pacto en vista de que el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) certificó que Irán está cumpliendo con su parte.

Por otra parte, el Ministerio iraní de Asuntos Exteriores insistió hoy en que Estados Unidos no ha logrado que la comunidad internacional aplique sus sanciones contra Irán y que Washington no tiene herramientas para seguir presionando, después de que eximiera temporalmente a ocho países de ellas.

“Las sanciones, con las que EEUU presionó a la sociedad mundial para que siguiera las prohibiciones contra Irán, no han sido fructíferas para ellos”, afirmó el portavoz, Bahram Qasemí, en un vídeo colgado en la página del Ministerio. “No hay nada de qué preocuparse”, aseveró Qasemí, quien consideró que el enfoque de “esperar y ver” mostrará que EE. UU. “no puede hacer nada contra la gran nación iraní”.

Fuente: DW