Feliz día de la Patrona 2018

 

Hoy se celebran numerosos actos religiosos y oficiales para conmemorar el Día de la Patrona de la Aviación, nuestra Señora de la Virgen de Loreto.

La Señora de Loreto fue constituida por el Papa Benedicto XV como patrona de todos los aeronautas el 24 de marzo de 1920. Y ese mismo año el Rey Alfonso XIII puso el Servicio de Aeronáutica Militar, precursor de la fuerza aérea, bajo el patronato de esta virgen.

La Virgen de Loreto está vinculada al traslado milagroso de la casa donde nació la madre de Jesucristo de Nazaret hasta Croacia. Según la tradición cristiana, desde el año 1191 los cruzados, que habían conquistado la ciudad de Acre y que gobernaban Palestina, protegían la casa donde vivió la Virgen María junto con Jesús y San José. Ante la invasión de Palestina por parte de los mamelucos, los cristianos se vieron obligados a trasladar la casa al completo en 1291.

Aunque lo más probable es que fuera trasladada vía marítima, según la versión popular, fueron los ángeles quienes llevaron la casa volando cruzando el Mar Mediterráneo y el Mar Adriático y la depositaron en Dalmacia (Croacia). De ahí que la historia se vincule a los aviadores. Los pobladores al verla tardaron en entender cómo había llegado allí, pero supieron que era la Santa Casa cuando la Virgen se apareció a un sacerdote que se encontraba muy enfermo y le contó el milagro. El hombre se sanó inmediatamente y extendió la historia a todo el pueblo.
Celebración de la Virgen de Loreto de 2013 frente al Cuartel del Ejército del Aire en Moncloa (Madrid) /EA
No en vano, tres años más tarde, en la noche del 10 de diciembre de 1294, la Santa Casa fue nuevamente trasladada por los ángeles a la ribera opuesta del Adriático, a Italia, entre un bosque de Laureles. De ahí el nombre de Loreto (lugar poblado de laureles en latín). Pero tampoco fue su ubicación definitiva y los ángeles la desplazaron a otro lugar, sin bosque de laureles a la vista, del municipio llamado Loreto en la actualidad.
Salve Aviadora

«Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo,

de la hermosura una estrella,

de la pureza el fulgor;

fuente del más puro amor,

nuestra esperanza está en ella,

Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo.

Si nuestras alas se quiebran,

al final de nuestro vuelo,

antes de llegar al suelo,

tus brazos con amor se abran,

Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo».