El Air Force One (español)

 

Además de una gran movilización política, social y de seguridad, la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona, una propuesta del presidente Pedro Sánchez, comporta también un despliegue aéreo paralelo a este acto. A los esperados helicópteros de diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad que patrullarán por el cielo de Barcelona hay que añadir aviones del Ejército del Aire para traslado de personalidades.

Unos son relativamente frecuentes en las pistas del aeropuerto de Barcelona como el Falcon 900 (o T.18 según designación militar) que traerá el día 20 al presidente acompañado de alguno de sus ministros y otros bastante raros de ver en los aeropuertos catalanes, como es el caso del Airbus A310 (T.22 para el Ejercito del Aire) que transportará al grueso del ejecutivo de Pedro Sánchez acompañado de sus respectivos equipos el mismo 21, como ha podido saber La Vanguardia de fuentes directamente implicadas en el operativo de traslado del gobierno desde Madrid a Barcelona.

Los Falcon 900

El avión que trasladará al presidente es uno de los cinco Falcon 900 de los que dispone el 45 Grupo de Fuerzas Aéreas, un trirreactor ejecutivo fabricado en Francia y que en el caso de las dos primeras unidades incorporadas, está en servicio desde finales de los 80. Años más tarde se incorporaron tres de segunda mano, procedentes de la Real Fuerza Aérea Australiana. Tiene capacidad para 14 pasajeros, aunque rara vez van todas las plazas ocupadas y puede volar hasta 7.000 kilómetros sin escalas. Su presencia en Barcelona es relativamente frecuente, pues en las visitas del Rey Felipe VI a Catalunya es el modelo de avión elegido y también el de los diferentes presidentes del gobierno y puntualmente de algún ministro o ministra en visita oficial, aunque estos últimos también suelen desplazarse en vuelos regulares, preferentemente con Iberia.

El que no es tan habitual es el T.22, uno de los dos Airbus A310 comprados por el Gobierno de España en 2002, durante la segunda legislatura de José María Aznar. Los aparatos fueron adquiridos a la compañía Air France con 11 y 12 años de servicio respectivamente. En su versión comercial, el avión puede llevar a 220 pasajeros en dos cabinas o hasta 265 viajeros en clase única. Este numero quedó reducido hasta 67 en la versión escogida por el Ejército del Aire rematada en 2003. En su caso, la mayor parte de los ocupantes viajan en la parte posterior del aparato, mientras que las cabinas central y delantera del Airbus son dormitorios, despachos, zonas de servicio y cabina de pilotaje.

Entre las pocas visitas a Barcelona de estos dos aviones, que serían el equivalente español al Air Force One, está la de otoño de 2005, cuando José Luis Rodríguez Zapatero lo usó para llegar a la cumbre Euro-Mediterránea que se celebró en la capital catalana. Aquellos eran tiempos del presidente español alentando la Alianza de las Civilizaciones, con Jacques Chirac como presidente de Francia, Tony Blair como Primer Ministro del Reino Unido y del estreno de Angela Merkel como Canciller en una cumbre internacional. Ese fue un evento que pinchó por el lado árabe e israelí pues declinaron su asistencia presidentes o primeros ministros como Sharon, Ben Ali, Al Asad, Mubarak o reyes como Mohamed VI y Abdalá. En todo caso, aquellos días El Prat estuvo colmado de aviones de estado. Además de un vistoso despliegue policial, a modo de escudo de seguridad extra, en las cercanías del aeropuerto se instalaron varias baterías de misiles de medio alcance Hawk por parte de una unidad de artillería antiaérea desplazada desde Cádiz.

El T.22-1, uno de los dos Airbus A310 del Ejercito del Aire con títulos de ‘Reino de España’ en su fuselaje, un esquema de decoración aplicado en parte de los aviones militares desde 2016 (EdA / Sergio Muñoz Cañabate)

La ocasión más reciente en la que un T.22 ha pasado por Barcelona fue en noviembre de 2015 cuando José Manuel García-Margallo, entonces Ministro de Asuntos Exteriores de Mariano Rajoy emprendió un viaje oficial de dos días a Paraguay, despegando desde Barcelona y realizando una escala intermedia en Gran Canaria para repostar antes de seguir viaje hasta el aeropuerto de Asunción. Precisamente Margallo presentó en el hotel Casa Fuster el día anterior a este viaje un libro de su autoría llamado Todos los cielos conducen a España, con el subtitulo cartas desde un avión, en el que aparecía fotografiado en portada viajando en uno de los aviones VIP de la Fuerza Aérea Española como el que le trasladó al día siguiente a Sudamérica.

La del viernes será, pues, una de las contadas visitas de estos aviones al aeropuerto de El Prat, transportando al grueso del gabinete de Sánchez que irá acomodado en una cabina que lleva asientos al estilo de la antigua clase business de Iberia en sus aviones de alcance intercontinental. De hecho, esta aerolínea tiene un largo ascendente sobre el transporte de personalidades militar, pues quienes están destinados al servicio a bordo han realizado cursos en la escuela de la compañía y parte de la vajilla utilizada en los servicios de comidas tiene también origen en la aerolínea Española, que en ocasiones también alquila parte de sus hangares en Barajas para realizar el mantenimiento de estas aeronaves.

Uno de los Falcon 900 del Ejercito del Aire rodando por Ibiza en 2011, cuando la cartera del Ministerio de Defensa estaba en manos de Carme Chacón (Javier Ortega Figueiral)

Si vamos más atrás en el tiempo, los dos primeros reactores de largo alcance usados por el Rey Juan Carlos y los presidentes Suárez, Calvo Sotelo y González, fueron antiguos DC-8 de la serie 50 que el Ministerio de Defensa adquirió a Iberia cuando ya tenían unos 15 años de servicio y muchos cruces del océano en sus alas. Eran buenos aviones, aunque sus averías se magnificaron siempre en prensa por los protagonistas de sus vuelos. Durante el mandato de Felipe González estos DC-8 fueron sustituidos por cuatrirreactores Boeing 707 ya muy veteranos, sobre los que volvió a recaer el marchamo de aviones que se averiaban de continuo, al el centro de atención como aeronaves de estado.

El último cambio fue el de Aznar en 2003, con unos aviones que hoy cuentan con 28 y 27 años de servicio respectivamente y sobre los que se plantea su definitiva sustitución por un modelo más actual de avión: el Airbus A330 MRTT, un moderno modelo bimotor de muy largo alcance basado en la plataforma del A330, modelo que usan Iberia, Evelop, Level o Air Europa y que es modificado por Airbus en Getafe, adaptándolo para ser avión de reabastecimiento aéreo, un papel compatible con el de transporte VIP, mientras que para los Falcon 900, que a pesar de su aspecto impecable ya tienen más de 50.000 horas en su haber, se estudia su sustitución por un modelo más moderno de la misma casa Dassault: el Falcon 8X, un aparato que vuela para operadores como Volkswagen y Luxaviation o los gobiernos del Principado de Mónaco y la República de Tartaristán.

Un Airbus A330MRTT, este es el avión llamado a sustituir a los actuales Airbus A310 del Ejercito del Aire, a punto de cumplir 30 años volando (Airbus Defence & Space)

Fuente: La Vanguardia