Cuando menos es más: así era el mini Boeing 747

 

Boeing desarrolló una versión más pequeña del B747 que batió varios récords de distancia, pero tuvo una vida comercial muy breve.

Cuando se piensa en un Boeing 747 se recuerda a una gigantesca aeronave que, hasta la llegada del A380, se mantenía como el mayor coloso de los cielos. Pero hubo un avión de esta familia más pequeño conocido como B747SP que volaba más lejos que ninguno. Y sin embargo fue un fracaso comercial.

Comparado con el B747-100, el B747SP parecía un niño gordito: medía 56,3 metros, por lo que su fuselaje ancho y su menor longitud le daba una imagen de obesidad comparado con la esbelta silueta de su hermano mayor, que medía 70 metros.

Irán impulsó la creación del mini B747

La SP era por Special Performance, y la razón es que fue diseñado bajo pedido del gobierno de Irán para realizar rutas de largo alcance entre Nueva York y Teherán.

Estamos en la primera parte de los ’70, la nación persa no tenía noticias de la revolución islámica que se estaba caldeando y el gobierno del Sha quería reforzar las relaciones comerciales con EEUU.

La joint venture entre Pan Am e Iran Air movilizó a los ingenieros de Boeing, que decidieron reducir el tamaño del Jumbo en vez de diseñar un avión desde cero. Además era la oportunidad para quitar mercado a los trimotores McDonnell Douglas DC-10 y Lockheed Martin L-1011.

Aerolíneas Argentinas usó el B747SP durante los años ’80.

El primero de los B747SP se entregó en 1976 a Pan Am, que lo bautizó como Clipper Freedom; y hasta que llegó el B777-200LR, fue el único avión de Boeing cuya envergadura era mayor que el fuselaje.

Récords de distancia

Gracias a sus prestaciones podía volar hasta 10.800 kilómetros, unos 1.800 más que el B747-100, transportando entre 230 pasajeros en tres clases o 331 en dos.

Durante cuatro años fue el avión comercial con más autonomía, desplazado por el B747-800 en la década de los ’80.

Inclusive llegó a batir varios récords. El 1 de mayo de 1976 dio la vuelta al mundo por el ecuador: partió desde Nueva York-JFK, realizó paradas en Nueva Delhi (India) y Narita (Japón) y aterrizó 39 horas y 25 minutos después.

Un B747SP de Suid-Afrikaanse Lugdiens, más conocida como South African Airways.

Otro vuelo promocional fue más audaz: el 28 de octubre de 1977 cruzó de polo a polo ida y vuelta, con escalas en Londres-Heathrow, Ciudad del Cabo y Auckland, en un total de 54 horas y 7 minutos.

Varapalo comercial

Sin embargo, el B747SP fue un fracaso comercial. Se fabricaron 45 unidades (irrisorio frente a los 1.500 Jumbos que salieron de las fábricas de Boeing), y no fueron más porque la crisis del petróleo, a finales de los años ’70, convirtieron la operatividad de este avión en un lastre.

Este mini Jumbo tenía cuatro motores, una capacidad de pasajeros limitada, era pesado, y las aerolíneas miraban con más atención a los modelos de dos turbinas, que además eran más cómodos para los pasajeros.

Por dónde voló el B747SP

Entre las aerolíneas que usaron este avión se encuentran –además de Pan Am e Iran Air- United Airlines, South African Airways, TWA, Qantas, Braniff, Japan Air, China Airlines, Air China (cuando se llamaba CAAC), Korean Air, Eva Air, Aerolíneas Argentinas, American Airlines y Saudi Arabian Airlines, entre otras.

La aerolínea iraní, que llegó a tener cuatro B747SP, fue la última que operó vuelos comerciales con este avión. La compañía persa estiró todo lo posible su vida útil hasta junio de 2016, debido al embargo que impuso EEUU que le impide renovar su flota.

Cabina del B747SP que vende la casa real de Catar.

Quedan menos de una docena de aviones en uso: dos están en poder de la familia real Saudí y otro pertenece a la casa gobernante de Catar, que lo vende al mejor postor.

Hay un B747SP que fue adaptado para transportar un telescopio infrarrojo de 2,5 metros de diámetro, cuyo último vuelo fue en agosto del año pasado; otro aparcado en Arizona que se usaba para misiones humanitarias y Pratt & Whitney tiene una unidad para vuelos de prueba.

Como otros modelos, el B747SP iba a contrasentido de la evolución de la industria aeronáutica, y ahora quedan pocos testigos antes de que desaparezca definitivamente de los cielos.

Fuente: Cerodosbe

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